Malas decisiones

Me llamo Estefanía, y me gustaría contaros mi historia sobre toda la situación de mi deuda que me ha angustiado hasta límites insospechados, y como he podido salir de esta angustia con la Ley de Segunda Oportunidad.

La ilusión de mi vida era estudiar, triunfar y labrarme un porvenir por mí misma. En la ciudad donde vivía no pude acceder a una universidad pública para la carrera que yo quería estudiar, por lo que tomé la decisión de que si o si, quería hacer esa carrera, y solicité un crédito a una entidad financiera para realizar mis estudios en un centro privado.

Todo empezó en el año 2015: terminé la carrera en el 2012 y no encontraba apenas trabajo. A finales del 2014, se terminó mi relación sentimental y el trabajo que tenía. Me quedé en la calle y sin trabajo. En ese mismo año empecé a trabajar durante un par de meses, pero no cubría gastos. Vivía en un pequeño piso que no podía compartir. Los gastos eran muy superiores a los ingresos.

En 2015, solo trabajé desde abril a septiembre impartiendo dos certificados de profesionalidad, y los gastos seguían subiendo. Tuve que hacer un máster para poder seguir impartiendo clases de formación profesional, y no hubo más opción que la privada.

Desde el año 2007 acudo muy frecuentemente al psicólogo por numerosos traumas infantiles que me provocan graves problemas de salud a nivel mental y físico. Presentó un acortamiento muscular bastante importante en las piernas, sobre todo, a causa de los ataques de pánico que sufro desde el año 2003.

Estas visitas se incrementaron en el año 2012 unidas a constantes visitas al fisioterapeuta, muchas veces para poder moverme por los problemas en la espalda.

La verdad es que no tuve mucha suerte, porque en la empresa en la que trabajaba en el 2015 tenía casi más gastos que ingresos. Aunque parezca increíble, la empresa me pagaba un dinero, que yo luego tenía que “devolver” comprándoles algún servicio.

En el año 2016, después de impartir otro certificado con la misma empresa, les tuve que comprar un servicio por un importe de casi 8.000 euros.

De forma que los gastos superaban a los ingresos, y la deuda crecía más y más, por los préstamos y tarjetas.

Problemas personales, laborales y aumento de la deuda

Cada mudanza era un gasto desorbitado. En cada piso que aterrizaba acababan poniéndolo a la venta y me tenía que ir. Actualmente estoy en la misma situación.

Año 2016: mi pareja en ese momento es detenida por la policía por formar parte de una red de pederastia infantil. Esto me hundió aún más. Más gastos: psicólogo y perito.

Mis problemas de salud tampoco me permitían hacer mucho. Empecé a trabajar en el Campus FP, pero hubo meses que facturé 400 euros.

En el segundo año sufrí mobbing que terminó con mi despido. Después trabajé con la Cruz Roja con un salario de 1.215 euros, insuficiente para pagar los préstamos y las tarjetas revolving.

Me vi envuelta en la estafa de Idental. Otro préstamo más. Y la deuda seguía creciendo.

Más mudanzas, más gastos, más tarjetas. En la Cruz Roja pasé de jornada completa a 8 horas semanales.

 

Colapso emocional y solución con la Ley de Segunda Oportunidad

En el año 2020 elegí CESUR para trabajar. Entre medias, llegó la pandemia y contraje la Covid-19, lo que empeoró mi situación de salud.

Después de meses enferma, ahora tengo que lidiar con las secuelas y una gran fatiga que afecta a mi capacidad para trabajar.

Ya no puedo más, y tengo que dejar de hacer frente a los pagos, la situación es insostenible y necesito ayuda, por lo que pongo mi caso en manos de expertos en la Ley de Segunda Oportunidad.

En este momento, toda la situación de mi deuda me tiene angustiada hasta límites insospechados. No puedo dormir, tengo un gran estrés y necesito recuperar mi salud mental.

Siempre pienso en lo mal que hice las cosas. Me han enseñado que hay que trabajar y no generar deudas, pero mi situación no me lo ha permitido.

Resolución final y nueva oportunidad

Actualmente, mi expediente de la Ley de Segunda Oportunidad se encuentra en el juzgado, y solo queda la concesión del BEPI (Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho).

Trabajo unas horas y sigo en tratamiento para recuperarme de la Covid-19, mientras preparo oposiciones para conseguir un trabajo estable.

A estas alturas de mi vida, solo quiero empezar de nuevo y llevar una vida tranquila.